viernes, junio 10

Siempre que se habla de la muerte, creo, aunque no se busque, se lo hace teniendo alguna milagrosa esperanza de poder llegar a vencerla. Se dice que es implacable, que ni el más lungo de lavia puede llegar a convencerla de pegar media vuelta, o que, por lo menos por esa vez, mire para un costado.
La muerte acecha, constantemente: por algo de chiquito nos recalcan tanto que miremos a ambos lados al cruzar una calle; o que jamás crucemos las vías del tren escuchando música. La muerte no es tan boluda como para dejar pasar una oportunidad.
Pero la cosa es que las personas tratan de encontrarle la vuelta a este asunto de la muerte, ¿no?
O sea, aceptémoslo: nos vamos a morir. Que, a pesar de ser, digamos: ¿molesto? ¿incómodo? ¿doloroso? no tiene porqué ser trágico. El final no implica para nada tragedia. Eso es un invento.
La muerte es una de las pocas cosas que podemos afirmar con absoluta y plena seguridad. Es un alivio en un algún punto eso. Vivir siendo concientes de que, de verdad, un día vamos a cagar la fruta.
Entonces, todos aquellos que buscan incesantemente el Talón de Aquiles de la Muerte, teniendo en cuenta lo anterior, deberían comprender que si quieren encontrar dicho punto débil, jamás lo van a identificar en alguna característica relativa a la muerte. Por el contrario, es en la vida donde la muerte se ve más desprevenida.
Pero igualmente, no se trata de ganarle, ni de combatirla. La muerte no es parte de la vida, es parte de nuestra existencia. Su llegada, no hace más que marcarnos el punto final, y el punto inicial de otro estado de la existencia (sabemos que en este Universo, toda acción, conlleva una reacción). Hay que aprender a convivir con ella.
Y si talones de Aquiles buscamos, el único que creo posible encontrar, es el de vivir una vida de lleno. Así, cuando la Otra nos toque el timbre de casa, no nos encuentre a las apuradas... y haya tiempo para compartir una, dos, o tres cervezas con esta amiga tan maltratada.

1 comentarios:

  1. Muy bueno Ovidio. Sin conciencia de muerte, muchas veces se desperdicia la vida con tonteras.
    Ja lo de All Boys ni vos te lo crees, te felicito topu.
    Pilar.

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