Te querés diferenciar,
pensás que está muy bien.
Son las reglas del juego: es así.
Bancarse el alquiler
de un monoambiente, te convierte
instantáneamente en alguien
un poco mejor que antes.
Y que nadie diga nada
sobre tu cajita de fósforos.
Son las reglas del juego: es así.
No podés flaquear porque
la concha de turno cacarea.
Pero que quede bien clara
una sola cosa: no la querés.
La usás como todo se usa
en este mundo. (Utilidad es una
palabra que define muchas cosas)
Son las relgas del juego: es así.
Necesitás diferenciarte porque
vos no podrías, vos no podés
pertenecer al mismo grupo,
tu calidad vale oro y vos lo
marcás determinantemente.
Son las reglas del juego: es así.
La seguridad es algo muy preciado,
un tesoro para pocos; y vos
siempre hablás de la seguridad.
Después pienso que tenés un cagazo bárbaro.
Toda esa madurez de la que te jactás,
me chupa soberanamente las pelotas.
Es como todo...
Si a los fideos los sacás antes, están crudos;
si los sacás después, están pasados.
Nada es gratis.
O sea, guarda con darse vuelta, con pasarse
de rosca con este temita de la madurez,
porque tranquilamente podés terminar
en el suelo, podrido y sucio.
No sé por qué, pero siempre encuentro frases del pelado para todo... "El tipo maduró pronto, y se pudrió bien temprano" ¿no?
ResponderSuprimirMuy piola esto, querido.
Espero verte pronto, te mando un abrazo grande.
Jaja... es como una especie de libro gordo de petete el indio... enciclopedia para la vida.. ajaj
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